Rosa María Agudelo Ayerbe

El camino equivocado

El Principito decía que caminar en línea recta no puede llevarte muy lejos. Muchas empresas olvidan esa idea.

Repiten fórmulas que antes funcionaron, siguen rutas conocidas y terminan atrapadas haciendo más de lo mismo.

A veces crecer exige desviarse, explorar nuevas preguntas, mirar distinto y atreverse a perder el mapa.

Casi siempre, los nuevos horizontes aparecen fuera de la ruta habitual.