
Los baobabs empresariales
El Principito tenía razón con los baobabs: había que arrancarlos cuando apenas empezaban a crecer, porque si uno los dejaba

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Hace unos 20 años, el Diario Occidente atravesaba una profunda transformación empresarial y digital. Los problemas parecían infinitos. En una

El Principito le pidió al piloto que le dibujara un cordero. Después de varios intentos, el piloto dibujó una caja

Mi primer jefe, Fernando Parra Duque, marcó profundamente mi forma de liderazgo. Había una frase que me repetía una y

El Principito decía: “Fue el tiempo que pasaste con tu rosa lo que la hizo importante”. Las empresas suelen creer

El Principito decía que caminar en línea recta no puede llevarte muy lejos. Muchas empresas olvidan esa idea. Repiten fórmulas
El Alzheimer cambia la memoria pero no cambia la sensibilidad.
Incluso cuando las palabras empiezan a desaparecer, todavía quedan la presencia, el afecto y la manera en que hacemos sentir al otro.
Porque hay vínculos que no dependen del recuerdo, sino del amor.